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El apego seguro y las relaciones interdependientes

¿Qué es ser interdependiente?


Somos interdependientes con las personas, con el entorno, con el ecosistema… con todo lo que nos rodea. Negar esto, es negar la vida.


Esta interdependencia puede venir cuando asumimos nuestra vulnerabilidad y necesidad de vincularnos. Hasta que no podamos conectar con la vulnerabilidad, el dolor y con nosotras mismas, seguiremos aferrándonos a relaciones que nos hacen daño, o alejándonos de cualquier tipo de relación profunda.



La relación entre dependencia, independencia y estilo de apego


En consulta puedo ver cómo llegan personas que desean no sentir, no ser humanas. Adaptarse a un sistema o a un hombre que fuerza su estilo de apego. Un ejemplo de esto es: chica conoce a chico, el chico tiene un estilo de apego evitativo, y refleja que el estilo de apego de la otra persona no está bien.


Esto puede llevar a relaciones en las que uno de los dos se adapta al otro. E incluso pueden aparecer apegos ansiosos, a pesar de tener de base un apego seguro por ejemplo. La relación se convierte en una droga, algo prohibido, el “otro” marca el ritmo.


El apego suele verse como algo negativo, como algo que debemos evitar. Y aunque la dependencia tiene muy mala prensa, la independencia está vista como algo a lo que llegar, algo que alcanzar.


La independencia se premia. Frases como “yo puedo sola”, “soy libre”... se asocian a algo positivo. Como si un vínculo pudiese atraparte y borrar tu identidad. Y este “atrape” no viene del vínculo que establecemos, sino del apego que tuvimos en la infancia y el apego que brinda la relación que estamos manteniendo en el presente como adultas.


La independencia puede ser una forma de relacionarse desde un apego evitativo. Evitando la relación, el conectar y el vincularse. Y aquí la persona no estaría conectando y sanando desde la relación con otras personas, el ambiente en el que vive, los animales que le rodean… esta independencia ficticia nos aísla y nos puede llevar a la confusión.



El apego seguro, como base de las relaciones


El apego seguro nos ayuda a sobrevivir de una forma saludable. Y cuando somos adultas, el apego seguro puede restaurar las heridas de la infancia.



Entiendo el miedo que puede aparecer a establecer un apego seguro, sentir una conexión y un vínculo por alguien o algo. Establecer este tipo de relación te abre a la vulnerabilidad, al riesgo de perder a esa persona en algún momento. Pero las emociones no pueden controlarse, y si sientes algo no puedes negarlo. Puedes taparlo, esconderlo, negar tu esencia… y si la persona, animal, ciudad, desaparece de tu vida, confía en tus capacidades de afrontarlo.



Tu sistema nervioso autónomo y las relaciones seguras


No conectar con otras personas puede parecer algo seguro cuando venimos de una relación en la que nos han dañado. Por un tiempo, sí que puede ser sanador no empezar otra relación, hacer balance, pasar el duelo... pero si nos quedamos "atascadas" y seguimos sin relacionarnos, podemos cronificar este dolor. Es importante sanar las heridas en terapia, para poder confiar en vincularse de nuevo. Tu sistema nervioso autónomo necesita encontrar puntos de encuentro seguros, lugares, personas, animales... donde poder calmarte y estar segura.


Si vemos a las otras personas como un posible peligro, no solo nos alejaremos de las personas, sino que provocaremos estrés continuo en nuestro cuerpo. Segregaremos hormonas que nos ayudan a luchar o huir, y esto a veces puede venir bien, pero si se cronifica, deja de tener un sentido protector para pasar a ser algo que nos perjudica a nosotras mismas.



¿Qué puedo hacer si tengo miedo a vincularme?


Si no puedes afrontar sola esto, si tienes miedo a establecer vínculos; puedes recurrir a una profesional que te acompañe a sanar tu apego, y a recuperar la confianza en ti y en la vida. Reconocer esto puede ser el primer paso a dar para sanar tu estilo de apego, o alguna herida no curada de una relación que te hizo daño.


En una relación de apego seguro, no hay juegos, no hay trampas, no hay manipulaciones. Cada uno puede sanar a su ritmo, y no hay juicio. Las relaciones sanan, y no son peligrosas. Querer ver a una persona, querer establecer un vínculo, no tiene por qué borrar tu identidad. Las relaciones interdependientes basadas en un apego seguro fomentan esta individualidad.



Ejemplos de estilos de apego y aplicación en la vida real


Para entender esto mejor, te voy a poner algunos ejemplos de la infancia y el estilo de apego, que pueden repetirse en la edad adulta con las relaciones de pareja por ejemplo.


Una niña está en el parque y no quiere separarse de su madre, tiene miedo a experimentar más allá de la relación, y se queda “pegada” a la madre (esto sería un ejemplo de apego ansioso); misma situación, madre e hija en el parque, la niña no quiere establecer contacto con la madre, juega y no sabe si puede o no confiar en la madre, prefiere irse con otras personas pero tampoco establece conexiones profundas con el ambiente (esto sería un ejemplo de apego evitativo); y finalmente madre e hija están en el parque, la niña sabe que puede volver a su madre cuando quiera, que puede explorar de una forma libre, conectar con otras personas y con el ambiente que le rodea, y sabe que su mamá está ahí (esto sería un ejemplo de un apego seguro).

Ahora podemos imaginar esto en una relación de pareja, o cualquier tipo de relación. Confiar en la persona con la que te vinculas, puede llevarte a la calma, puedes explorar en el ambiente que te rodea, puedes ser libre, tener tu individualidad y cultivarla. Y después conectar con esta persona, vincularte, co-regularte en momentos estresantes o en el juego… y ahí estaría el apego seguro.


No te exijas una "independencia" ficticia; puedes permitirte tus emociones y tus ganas de ver a la otra persona. Y al mismo tiempo crear tu espacio. Recuerda, somos seres interdependientes.





Lara Knaggs


Psicóloga-Psicoterapeuta Humanista Integrativa con perspectiva de género.


Te acompaño a quererte primero a ti, y así poder querer bien.

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                ©2018 by Lara Knaggs Psicoterapeuta